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Guipuzcoa, Pais vasco, Spain
Hortensia Alcalá García. Nace en la provincia de Cáceres, reside en Oñati Gipúzkoa. Dedico mi tiempo a la escritura- “muy romántica”, relatos, poesia, verso, e historia contemporánea. Cuando puedo viajo. No sin una cámara de fotos!! Con el proposito de disfrutar un poco, de la tercera etapa de la vida, que después no hay más. Codial saludo.

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domingo, 1 de junio de 2014

Llanto de Madre. II capitulo de (Amores tardios)


Llanto de madre

 

Sabemos  las mujeres, que una vez de ciertas edades nos gusta estar tranquilas. Ya no estamos pensando en tonterías de amorío ni nada de eso. Decimos  que eso es para la juventud. Porque    al final los hombres son todos iguales y nos quieren para saciar sus deseos masculinos,  y  tenernos de  cocineras y planchadoras...etc. “Coño” yo personalmente amigas, creo que esto no es así, sino que se negocia con ellos!!  A  los de nuestras edades...les costara aprender, pero si les interesas aprenderán (eso seguro).

 

...Y es que  será bonito vivir aquello del parque...besos robados al lado del jazmín. ¡¡Como veinteañeros!! Esperando que se abra la flor. Y poder sentir por todo el cuerpo el revoloteo suave y   silencioso de las mariposas  en tu cuerpo-cuerpo de  mayor con alma  de niña.  Esa alma grandiosa de mujer generosa; cuerpo y alma de madre indulgente y dulce. Que  dio la luz a otros ojos y vida a mas vidas, olvidando incluso la suya propia para que a estas no les falte lo más esencial para crecer, formarse y después volar. -Volar del nido materno para comenzar con el suyo propio.  Es entonces, cuando la mujer se siente más sola  que en lo que lleva de vida. Por que se le termino el amor; marcharon sus frutos...y la vida parece pararse en el tiempo.

 

Después  pasas unos años de reflexión, tratando de encontrarte...porque no estás, no vives. La mujer y  madre, queda algo olvidada, esperando siempre a que alguien le llame...recordándole quizás el único gran título que posee... ¿Madre como estas? ¿por qué  lloras? ...No estoy llorando hijo...¡¡solo que  mi  voz... a veces  falla!!.

 

Un buen día ya cansada de tanta tranquilidad, nos decidimos a  salir algo más a la calle, con o sin amigas. A un que sea a ejercer de abuela....pero de abuela  moderna. Y como siempre tendremos cercano a donde vivimos un precioso parque… nos acercamos, apartándonos del bullicio de niños en bicicletas o patinetes. O con un balón de reglamento que pobre del que le toque el balonazo” etc.

 

Un buen día  te encuentras sentada, en el banco que esta junto al rosal de rosas rojas, de un rojo pasión que impresiona. Al lado siempre abra otro rosal de rosas blancas....junto a un azahar. ¡¡Menuda combinación, de aromas perfumando el entorno!!.

 

Un lunes; por la tarde, alguien se acerca también con su carrito de estos modernos, bien proporcionados y cómodos para que los bebes se sientan agusto… para eso se lo regalan los  abuelos, para después pasearlos con mucho orgullo. Así además como se dice...¡¡matamos el tiempo!!.

 

Como decía: En tanto que lees ese libro que tanto te está costando terminar, porque  para decir verdad...es que no lo entiendes...y relees una y otra vez, hasta cansarte y lo dejas  en el asiento de madera y te pones a mirar al cielo por si llueve.

 

 Pues en esto  se acerca un señor  que se sienta en la otra esquina del banco. El no comenta nada” pero tú le dirás... ¿no tiene usted algo para ponerle en la capota del carrito? mire que ahora en esta época anda mucho pajarillo  y le pueden caer las cagadas al niño en la carita?.  El señor le mira con su mirada azul,   se pasa la mano por la cabeza “ya escasito de pelo”...y le responde...pues no-no tengo nada”  a mi hijo se le olvido ponerme algo por si acaso.

 

No pasó mucho rato para cuando el impertinente  y repetitivo pájaro, soltó sus excrementos al aire.

Alcanzando en medio de la cabeza de Eliseo, ¡¡que así se llama el hombre de los ojos azules y pequeños!!  Dora: que es el nombre de la señora, que a pesar de sus 62 años, está muy bien  de presencia y de salud!! Rápidamente   haciendo uso de su gran dominio femenino... se  acerco  al par de Eliseo, con unas toallitas húmedas a limpiarle con suavidad lo que el susodicho pájaro le propicio al señor  Eliseo. Él con gran nerviosismo, le agradeció el acto de la mujer, del parque...que dejo el libro en el asiento de madera, por  que  se aburría leyéndolo.

 

Ella: Dora.

 Él: Eliseo.

 

 Hortensia Alcalá García

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