Datos personales

Mi foto
Guipuzcoa, Pais vasco, Spain
Hortensia Alcalá García. Nace en la provincia de Cáceres, reside en Oñati Gipúzkoa. Dedico mi tiempo a la escritura- “muy romántica”, relatos, poesia, verso, e historia contemporánea. Cuando puedo viajo. No sin una cámara de fotos!! Con el proposito de disfrutar un poco, de la tercera etapa de la vida, que después no hay más. Codial saludo.

Seguidores

martes, 10 de junio de 2014

El color de sus ojos


El color de sus ojos:
Episodio: III

Por fin en  esta tarde primaveral, se dejo ver el sol, que última mente se aletarga,   perezoso  a entregarnos su luz y el calor que tanto necesitamos. Las plantas para crecer  y las personas para alegrarnos un poco la vida, ¡¡alegría que tanto escasea!!.

Esta tarde ella no fue  al parque, le apetecía   darse  una buena caminata  por el campo;  tan adornado por  las últimas lluvias que dejaron  los prados llenos del verde habitual de  la época,  aquí en el  norte.
Los arboles  con sus frutos  creciendo tras la terminación floral.  

El viento entremezclado con el sol,  acaricia su  piel. Mientras su mirada se atolondra mirando a   todos lados.  En el prado donde no entra el ganado; las hierbas están altas y espigadas, entremezcladas con  amapolas silvestres y restos de tulipanes exóticos, que en la temporada anterior  tiraron los jardineros al limpiar jardines públicos.

A nuestra edad, nos fijamos mucho en los detalles, pocas cosas se nos pasan por alto!! Ver  grupos  de las primeras mariposas, casi-casi empalagosas pero bellas.... revoloteando por entre los paseantes. Al igual que los pequeños jilgueros que coronan los arboles  mas frondosos, vigilando   sus nidos  mientras acarrean el sustento para la hembra que no descuida los huevecillos de los que ya les queda pocos días para salir al exterior del  cascaron y ver la luz sus crías.

En el trayecto; 5kilometros de pista para pasear!!  De cuando en cuando  pasa un ciclista casi silencios… que   ves como  se aleja,   mientras unos  corredores entrenan para  alguna carrera que  se celebrara  próximamente. 
A lo lejos se escucha  la circulación en la carretera más próxima. Al igual que las aguas del rio al caer en cascada, dejando una cortina  chispeante, semejante a la neblina en primavera ya cercana al verano;  mientras refresca  el ambiente.

En el  prado de hierbas más cortas, pacen  rebaños de ovejas autóctonas de la tierra. Algunas  amamantan a sus corderos  recién nacidos;  en tanto  continúan pariendo  otras.

 Mientras desde el puente alguien señala con su mano al cordero  más chico,  "para que sea más tierno,  ¡según el dueño del ganado!
 El Comprador: ¡¡Yo quiero aquel de la estrellita en la frente, sí el que se pone ahora de pie para mamar!!  El dueño del ganado toma nota en su móvil... y le dice... ¿quiere algún otro más?  ¡¡Sí!! Responde el  comprador... ¡quiero también el  que tiene un parche negro  junto a la oreja!

Mañana esas crías colgaran de una barra de “inox” con las patas para arriba y la cabeza  para abajo, tendrán  "que orearse bien". En tres días  los comensales del  restaurante más próximo comentaran sobre la calidad  de las mejores carnes. Y por supuesto  acompañando con un buen “Rioja” de reserva para ellos y un finísimo Claro… de cualquier marca será bueno para ellas.

Hoy con tanta distracción;  Dora se olvido  de mirar por si Eliseo  hubiera podido pensar como ella y podría verle. Es que además tendría que ser así, pues el día  anterior ella olvido el libro que aunque no le gusta “mucho”   pero para eso lo compro!!  -Tiene que terminar de leerlo.  Ella supone que lo guardaría Eliseo para entregárselo al volver a verla. 

Dora vuelve  de recorrer los casi 5kilometros y al pasar el túnel del (bidegorri”… camino rojo  sin coches);  lo pasará  corriendo por que es miedosa, le da miedo el silencio y el miedo. También le da miedo llegar a casa porque tiene miedo a la soledad,  a cenar sola. Esperar el sueño...o soñar despierta, que ese es el peor de los miedos  y de los sueños.
Dora  en un instante  piensa  que en su libro  se reflejan los ojos azules de Eliseo. Aun siente en su mano el calor de la piel al limpiarle la cagada del incordioso pajarito.
 Eliseo tenía las manos frías y algo temblorosas, como su voz, que le temblaba al agradecerle a Dora que le limpiase la  cabeza.
Quizás Eliseo, también  piense en Dora. Tomara el libro en sus manos, sin atreverse a leerlo. Porque  tiene... eso...tiene miedo. Miedo a que ella se dé cuenta, de que piensa en ella...que sueña en ella. Que Dora no sabe....que él tampoco duerme por la noche hasta a deshoras....que   el ya en su mente duerme con ella.
 Dora no puede terminar de leerlo. Eliseo no puede por respeto o  miedo. ¿Que pensara ella?
Dora: Que dirá Elíseo al ver  el libro y lo que leo... (el color de sus ojos).
Ella: Dora.
Él: Eliseo.

Hortensia Alcalá Garcia. 
14/5/2013




·      #1305145104408

5 comentarios:

  1. Boa tarde,
    O conto é maravilhoso que envolve varias circunstancias de vida, gosto da criatividade que enorme.
    Dia feliz
    AG
    http://momentosagomes-ag.blogspot.pt/

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si amigo es estupendo poder contar o narrar historias y que el lector las disfrute.
      Un placer saludarle.
      Horten.

      Eliminar
  2. Boa tarde,
    Regressei na esperança de encontrar o seguimento da bela historia, não foi possível, de qualquer modo, não posso deixar de agradecer a sua simpática ás minhas fotos.
    Dia Feliz
    AG
    http://momentosagomes-ag.blogspot.pt/

    Musica de fundo é linda.

    ResponderEliminar
  3. Muí agradecida amigo, es un placer recibir sus visitas.
    Cierto que me gustan sus fotos y también los poemas.
    En breve pasare el IV capitulo de la historia-EL AMOR A LOS 60- Dora y Eliseo.
    Cariñoso saludo.

    ResponderEliminar
  4. También puede dar un vistazo a mis poesías, entiendo que todos andamos escasos de tiempo, ami también me pasa que no puedo llegar a todo.
    Paso mi beso de cariño.
    Hortensia.
    http://hortensianorte.blogspot.com.es/
    Mis relatos y poesias

    ResponderEliminar